Los pómulos y las mejillas caídas son una de las primeras señales del paso del tiempo en la cara: el volumen que antes estaba alto, sobre el pómulo, baja hacia la boca y la mandíbula. Cuando la caída es leve o moderada se pueden levantar sin cirugía con ácido hialurónico, Radiesse o hilos tensores, y cuando la flacidez ya es importante, con un lifting. En Renacek empezamos siempre por ver qué ha caído y por qué, porque de eso depende el tratamiento.
¿Por qué se caen los pómulos y las mejillas?

La mejilla no se cae por un solo motivo. Con los años coinciden varios cambios:
- Se pierde volumen: la grasa de la cara está repartida en compartimentos que con el tiempo se reducen y se desplazan hacia abajo.
- Se pierde hueso: el hueso de la órbita y del maxilar se reabsorbe poco a poco, y el pómulo pierde la base sobre la que se apoya.
- La piel y sus sujeciones ceden: hay menos colágeno y elastina, y la piel sostiene peor lo que tiene debajo.
- Lo que lo acelera: la genética, el sol, el tabaco y las pérdidas de peso rápidas.
El resultado se ve en cadena: el pómulo se aplana, aparece un hundimiento bajo el ojo, se marcan los surcos nasogenianos y las líneas de marioneta, y el óvalo de la cara pierde definición en la mandíbula. Por eso tratar solo la arruga de abajo no suele funcionar: hay que devolver el soporte arriba.
¿Cómo levantar las mejillas sin cirugía?
Cuando la caída es leve o moderada, la medicina estética puede reponer el volumen perdido y recolocar los tejidos sin quirófano. Antes conviene saber lo que no funciona: las cremas y los ejercicios faciales no recuperan hueso ni grasa, y el bótox tampoco levanta una mejilla caída, porque relaja músculos pero no aporta volumen ni tensa la piel.
Ácido hialurónico, Radiesse e hilos tensores
- Ácido hialurónico: infiltrado en puntos concretos del pómulo, devuelve la proyección y sostiene la mejilla desde arriba. Es lo que hacemos en el relleno de pómulos en Zaragoza, y el cambio se ve desde el primer día.
- Radiesse: el Radiesse da soporte y además estimula el colágeno propio, así que es una buena opción cuando, además de volumen perdido, hay flacidez.
- Hilos tensores: los hilos tensores se colocan bajo la piel y recolocan la mejilla hacia arriba, con un efecto tensor que se nota al momento y que mejora en las semanas siguientes al estimular el colágeno.
A menudo lo mejor es combinar dos de ellos, por ejemplo volumen en el pómulo y tensión con hilos. El objetivo no es inflar la cara, sino que la mejilla vuelva a su sitio y el rostro se vea descansado. Si quieres ver los pros y los contras del relleno antes de decidir, los tienes en ventajas y desventajas del relleno de pómulos.
Cuando hace falta cirugía: lifting del tercio medio
Hay un punto en el que ningún relleno ni ningún hilo es suficiente: cuando sobra piel o la flacidez es muy marcada. Ahí la solución es quirúrgica. El lifting que actúa sobre el tercio medio de la cara recoloca los tejidos que han caído y retira la piel que sobra, y su efecto dura mucho más que el de cualquier infiltración.
En la clínica lo trabajamos dentro del lifting facial: el mini-lifting o lifting de medio rostro se centra en las mejillas y la línea de la mandíbula, con incisiones más cortas que se hacen alrededor de las orejas, y el lifting completo incluye también frente, párpados y cuello. Es una cirugía, así que el resultado final se ve cuando bajan la hinchazón y los hematomas, lo que lleva varias semanas.
Mejillas hundidas
Las mejillas hundidas son la otra cara del mismo problema: en lugar de caer, el volumen desaparece, y el pómulo se ve marcado mientras la mejilla queda vacía. Pasa con la edad, por genética y después de perder mucho peso, y da un aspecto cansado o más delgado de lo que se está.
Es también una consulta frecuente en hombres, con un matiz: en ellos el objetivo es devolver volumen sin redondear la cara y manteniendo los rasgos marcados. El tratamiento suele ser el mismo relleno con ácido hialurónico, colocado en la zona hundida, y en algunos casos un bioestimulador como el Radiesse.
¿Tiene riesgos o contraindicaciones?
Después de un relleno o de unos hilos es normal notar hinchazón, enrojecimiento o algún pequeño hematoma durante unos días, y en general se puede retomar la rutina enseguida. Con el ácido hialurónico pueden quedar pequeños bultos o asimetrías que se corrigen en la revisión. Y, aunque es poco frecuente, cualquier relleno puede afectar a un vaso sanguíneo: por eso debe hacerlo siempre un médico que conozca bien la anatomía de la zona y sepa actuar si ocurre.
No se aplica durante el embarazo ni la lactancia, ni con una infección activa en la zona. La cirugía del lifting tiene sus propios riesgos y su propia recuperación, que se explican en la consulta antes de decidir.
¿Qué precio tiene?
Depende de la técnica y de cuánto producto necesites, y eso se decide en la valoración. Estos son los precios que tenemos publicados en Renacek Zaragoza:
- Hilos tensores: 520 € el tratamiento de 6 hilos.
- Radiesse: 380 € el tratamiento.
- Lifting facial: entre 2.500 y 5.000 €, según la técnica y lo que necesite cada paciente.
- Relleno de pómulos con ácido hialurónico: 400 € con un vial y 740 € con dos viales.
La valoración médica cuesta 30 € y se descuenta del tratamiento que te realices.
Por dónde empezar
Si al mirarte en el espejo notas la cara más cansada o el óvalo menos definido, lo más probable es que haya una mezcla de volumen perdido y tejidos caídos. En la valoración vemos cuánto hay de cada cosa y qué tratamiento tiene sentido para ti, con y sin cirugía. Pide tu valoración en Renacek Zaragoza y lo vemos.
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