La depilación eléctrica destruye los folículos uno a uno con una aguja finísima y una pequeña corriente, así que funciona con cualquier color de vello, pero es lenta y se nota más; el láser trata muchos folículos a la vez y es mucho más rápido, aunque necesita que el pelo tenga pigmento. Por eso la elección depende sobre todo de tu vello: cuánto hay, de qué color es y en qué zona está. En este artículo te explicamos cómo funciona cada método, si son definitivos, cuánto molestan y cuándo encaja cada uno.
¿Qué es la depilación eléctrica?

La depilación eléctrica, también llamada electrólisis o electrodepilación, consiste en introducir una aguja muy fina en cada folículo, siguiendo la dirección del pelo, y aplicar una corriente que lo destruye. Después se retira el pelo con unas pinzas. Hay tres variantes:
- Galvánica: una corriente continua provoca una reacción química que destruye el folículo. Es la más lenta.
- Termólisis: una corriente de alta frecuencia genera calor en el folículo. Es más rápida.
- Mixta: combina las dos anteriores.
Como actúa sobre el folículo y no sobre el color del pelo, sirve para el vello blanco, rubio o pelirrojo, que el láser trata con más dificultad. A cambio, se trabaja pelo a pelo: cada sesión cubre una superficie pequeña y el tratamiento completo se alarga.
¿Es definitiva?
Es el método con más respaldo para eliminar de forma permanente el pelo tratado. Una revisión publicada en 2021 en Skin Therapy Letter (Kang y colaboradores) concluye que, de todos los métodos de depilación, la electrólisis es el único que no se considera temporal. Eso no significa que baste una sesión: un folículo puede necesitar más de una aplicación y, como el vello crece por ciclos, van apareciendo pelos nuevos que se tratan en sesiones posteriores. Por eso un tratamiento de electrólisis suele durar meses, y en zonas amplias mucho más.
El láser, por su parte, consigue una reducción duradera de la mayor parte del vello al completar el plan de sesiones, con algún repaso ocasional en las zonas más influidas por las hormonas. Lo explicamos en las ventajas y desventajas del láser.
¿Y la depilación eléctrica en casa? Existen aparatos domésticos, pero no la recomendamos: introducir una aguja en el folículo exige precisión y una técnica estéril, y mal hecha puede dejar manchas, infecciones o pequeñas cicatrices.
¿Duele la depilación eléctrica?
Se nota en cada pelo: un pinchazo y una sensación de calor o de escozor que depende de la variante, de la zona y de la intensidad de la corriente. Como se repite folículo a folículo, las sesiones largas se hacen pesadas, y las zonas sensibles, como el labio superior, se notan más. Después es habitual un enrojecimiento y una pequeña inflamación alrededor de cada punto, que suelen desaparecer en horas o en pocos días.
En un estudio pequeño publicado en 2000 en Dermatologic Surgery (Görgü y colaboradores), que comparó las dos técnicas en las axilas de doce pacientes, el láser de alejandrita resultó mucho más rápido y menos doloroso que la electrólisis, y con mejor resultado a los seis meses. Si te preocupa la molestia del láser, te contamos zona por zona si duele la depilación láser.
Depilación eléctrica o láser: diferencias
- Cómo actúan: la eléctrica trata los folículos uno a uno; el láser trata muchos a la vez con cada disparo.
- Color del vello: la eléctrica funciona con cualquier color; el láser necesita pigmento y da mejores resultados en vello oscuro.
- Rapidez: la eléctrica es lenta y encaja en zonas pequeñas; el láser permite tratar zonas amplias, como piernas o espalda, en poco tiempo.
- Resultado: la eléctrica elimina de forma permanente el pelo tratado; el láser consigue una reducción duradera del vello, con algún repaso.
- Molestia: las dos se notan, pero el láser con refrigeración suele llevarse mejor.
En la práctica, cuando el vello es oscuro, el láser es la opción más cómoda para la mayoría de las personas y de las zonas. La eléctrica tiene sentido para pelos blancos, rubios o pelirrojos, o para terminar los pocos pelos claros que quedan después de un tratamiento con láser.
Cara, bigote y cejas
En la cara se ve muy bien la diferencia. Si el vello del bigote, del mentón o de las patillas es oscuro, el láser lo trata en sesiones cortas; al ser una zona muy influida por las hormonas, puede necesitar más sesiones y algún mantenimiento. Si son pelos blancos o muy claros y sueltos, la eléctrica suele encajar mejor. En las cejas, para dar forma con precisión pelo a pelo, se usa la eléctrica: el láser puede tratar el entrecejo, pero no se aplica dentro de la ceja, tan cerca del ojo.
¿Y si tu vello es blanco, rubio o canoso?
Es donde más se nota el límite del láser: con poca melanina, el pelo absorbe menos energía. En nuestra página de láser para vello rubio y canas explicamos cómo lo abordamos, aunque tratar el pelo rubio o blanco sigue siendo más difícil y puede requerir más sesiones que el pelo oscuro. En la valoración te decimos con claridad si el láser tiene sentido en tu caso o si te conviene más la electrólisis.
¿Quién no debe hacerse depilación eléctrica?
No se recomienda a personas con marcapasos u otros dispositivos eléctricos implantados, con infecciones o heridas en la zona, con tendencia a las cicatrices queloides ni sobre lunares. En el embarazo se suele posponer por precaución, igual que el láser, como explicamos en depilación láser en el embarazo y la lactancia. Si tienes alguna enfermedad o tomas medicación, consulta antes con un profesional.
Qué hacemos en Renacek
En Renacek no hacemos depilación eléctrica: trabajamos con láser de diodo y con láser de alejandrita. Si tu vello es oscuro o mixto, la depilación láser de diodo en Zaragoza es la opción que te proponemos. Los packs por zonas empiezan en 32 € por sesión, según nuestra lista de precios publicada, y en la guía sobre el precio de la depilación láser explicamos cómo se calcula el presupuesto completo.
Si no tienes claro qué método encaja con tu vello, lo vemos contigo en consulta. Pide tu valoración en Renacek Zaragoza.
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