Preguntas frecuentes sobre la mesoterapia
¿La mesoterapia funciona de verdad?
Sí, dentro de sus indicaciones. La mesoterapia introduce principios activos (vitaminas, ácido hialurónico, agentes reductores) directamente en la capa media de la piel, donde mejor actúan. Da buenos resultados en hidratación, luminosidad y como apoyo frente a la grasa localizada o la flacidez, sobre todo combinada con hábitos saludables.
¿Cuántas sesiones de mesoterapia se necesitan?
Suele plantearse en ciclos de varias sesiones, habitualmente entre 4 y 8, espaciadas una o dos semanas, seguidas de un mantenimiento. El número exacto depende del objetivo (facial, corporal o capilar) y de tu punto de partida. En la valoración diseñamos un plan adaptado a ti.
¿Qué tipos de mesoterapia hay?
Existe la mesoterapia facial (hidratación y rejuvenecimiento), la corporal (grasa localizada y flacidez) y la capilar (fortalece el cabello y frena la caída). Cada una usa una combinación de activos distinta. En Renacek elegimos la fórmula según la zona y el resultado que buscas.
¿Cada cuánto se hace la mesoterapia?
Durante el tratamiento inicial las sesiones se hacen cada una o dos semanas. Una vez logrado el resultado, se pasa a un mantenimiento cada uno o dos meses para conservarlo. Es un tratamiento progresivo, no de una sola sesión.
¿Cuánto cuesta la mesoterapia en Zaragoza?
El precio varía según el tipo (facial, corporal o capilar) y el número de sesiones del plan. En Renacek te damos un presupuesto cerrado tras valorarte, sin compromiso, para que sepas el coste total antes de empezar.
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¿Quién no debería hacerse una mesoterapia? Contraindicaciones
La mesoterapia es un tratamiento seguro en manos de personal cualificado, pero no es adecuada para todo el mundo. Antes de la primera sesión es imprescindible una valoración médica que descarte estas contraindicaciones:
- Embarazo y lactancia: se desaconseja por precaución, al no conocerse con certeza el efecto de los activos infiltrados sobre el bebé.
- Alergia conocida a alguno de los componentes que se van a inyectar.
- Trastornos de la coagulación o tratamiento anticoagulante, por el mayor riesgo de hematomas y sangrado.
- Diabetes no controlada, que dificulta la cicatrización y eleva el riesgo de infección.
- Infecciones o lesiones activas en la zona a tratar (herpes, dermatitis, heridas abiertas).
- Enfermedades autoinmunes o inmunodepresión, que pueden alterar la respuesta al tratamiento.
- Procesos oncológicos activos o en tratamiento, salvo indicación expresa del oncólogo.
Si tienes dudas sobre tu caso, lo más prudente es consultarlo: en una primera valoración revisamos tu historial médico y confirmamos si la mesoterapia es la opción adecuada para ti.












