La presoterapia no es un tratamiento para las varices: no las elimina ni las cierra, y si las tienes, o has tenido una trombosis, no conviene que empieces sin que un médico valore tus piernas. Lo que sí hace es aliviar la pesadez y la hinchazón de unas piernas cansadas. En Renacek te explicamos cuándo puede ayudar, cuándo está contraindicada y qué tratamiento corresponde a las varices.
¿Es buena la presoterapia para las varices?

Depende de lo que esperes de ella y de cómo sean tus varices. La presoterapia es una técnica no invasiva que usa unas botas que se inflan por zonas, de forma secuencial, para estimular el drenaje linfático y la circulación. Puede dejar una sensación de piernas más ligeras, pero no trata la causa de las varices: son venas dilatadas cuyas válvulas ya no cierran bien, y la presión de aire no las devuelve a su estado ni las hace desaparecer.
Por eso no decimos que sea buena o mala para las varices sin más. En algunos casos, con varices leves y sin complicaciones, un médico puede considerarla compatible; con varices más avanzadas, con antecedentes de trombosis o con inflamación de las venas, puede estar contraindicada. Esa decisión no se toma en una web ni con el folleto de un aparato: la toma un médico después de explorar tus piernas. Para decidirlo suele tener en cuenta:
- si hay antecedentes de trombosis o de otros problemas en las venas;
- el tipo de varices: arañas vasculares, varices pequeñas o venas más grandes;
- si hay dolor, hinchazón de una sola pierna, cambios de color o heridas en la piel;
- otras enfermedades que tengas y la medicación habitual.
Por eso, si tienes varices, lo prudente es que la valoración médica vaya antes de la primera sesión y no después, y que tampoco uses un aparato de casa sin haberlo consultado con tu médico.
Contraindicaciones de la presoterapia
La presión que aplican las botas puede ser peligrosa si hay una enfermedad de las venas o del corazón que no se ha valorado. En general, la presoterapia se descarta o se estudia con mucho detenimiento en estas situaciones:
- Trombosis venosa profunda o antecedentes de trombosis: la presión podría desplazar un coágulo que ya existe.
- Flebitis, es decir, inflamación de una vena, o varices con complicaciones.
- Insuficiencia cardíaca o renal e hipertensión no controlada.
- Infección, inflamación o herida abierta en la zona que se va a tratar.
- Fracturas recientes.
- Embarazo, o llevar un dispositivo electrónico implantado.
Es una lista general, no completa, y no sustituye a la consulta médica. Si una pierna se hincha de repente, duele o está enrojecida y caliente, no te apliques presoterapia: pide una valoración médica cuanto antes.
Piernas cansadas y circulación
Si lo que tienes son piernas cansadas o hinchadas al final del día, sin varices ni ningún problema circulatorio diagnosticado, la presoterapia puede ser una ayuda: el alivio de la pesadez suele notarse desde las primeras sesiones, aunque al principio dura poco y va a más con la repetición. Si quieres saber cómo es una sesión, lo explicamos en nuestro artículo sobre qué es la presoterapia.
Lo que no es la presoterapia es una forma de curar la mala circulación. Si las molestias son frecuentes, aparecen solo en una pierna o llevan tiempo contigo, lo primero es que te vea un médico. Los hábitos pesan tanto como cualquier aparato: caminar a diario, no pasar muchas horas seguidas de pie o sentada sin moverte y elevar las piernas un rato al final del día son recomendaciones habituales. Y si lo que buscas es un tratamiento suave para la retención de líquidos, también hacemos masaje de drenaje linfático.
Qué tratamiento corresponde a las varices
Depende de qué varices sean, y eso lo decide el especialista tras explorarte. Las arañas vasculares y las varices pequeñas se tratan con escleroterapia para varices: se inyecta en la vena una solución que hace que se cierre y que el cuerpo la reabsorba poco a poco. Para venas más grandes o profundas puede hacer falta otro tipo de tratamiento, y ahí lo que corresponde es una valoración especializada, en la que te orientamos si es tu caso.
La presoterapia y la escleroterapia no son alternativas entre sí: una moviliza líquido y la otra cierra venas concretas. Qué conviene en tu caso, y si pueden ir juntas, se decide en la valoración. La valoración de medicina estética cuesta 30 € y se descuenta del tratamiento.
Por dónde empezar
Si tienes varices y te planteas la presoterapia, empieza por la valoración: miramos tus piernas, repasamos tu historial y tu medicación y te decimos con claridad si la presoterapia encaja, si conviene la escleroterapia u otra cosa, o si antes debe verte otro médico. Tienes la información de las sesiones y los bonos en nuestra página de presoterapia en Zaragoza. Pide tu valoración en Renacek Zaragoza y lo vemos.
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